El presidente Evo Morales y el expresidente Carlos Mesa decidieron ayer miércoles, por separado, iniciar las acciones para instalar un juicio de responsabilidades contra los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que emitieron la sentencia por el caso Misiles Chinos.
Ambos sostienen que los magistrados incurrieron en el delito de prevaricato, por el cual se castiga con cárcel de cinco a diez años de cárcel a los jueces que dicten resoluciones manifiestamente contrarias a la ley.
Morales expresó su disconformidad con la sentencia puesto que castigó con penas de dos a tres años de cárcel a los responsables de entregar misiles antiaéreos a Estados Unidos en 2005.
Según el primer mandatario, el general en retiro y sindicado en este caso, Marcelo Antezana, confesó que la entrega de los misiles había sido impuesta por EE.UU. ante la inminente victoria del MAS en las elecciones de ese año.
