En la comunidad Santa Rosa, del municipio de Coroico, un padre mató con un disparo en la cabeza a su hija de cinco años, y luego enterró el cuerpo en su propiedad para intentar ocultar el crimen, informó ayer el fiscal Adolfo López.
Según el fiscal, el hecho ocurrió el 23 de junio, cuando la niña estaba paseando por su comunidad y recibió el disparo del arma de su propio padre, que sería una escopeta.
Luego, el progenitor de 50 años enterró el cuerpo de su hija en su propio terreno, con la intención de ocultar el hecho y quedar impune.
Sin embargo, el crimen fue descubierto. López dijo que las autoridades originarias confiaron en la Fiscalía y denunciaron la muerte de la menor. Se hizo un operativo en la comunidad del acusado para capturarlo. Aunque el padre intentó fugar y se escondió en el monte, la Policía logró aprehenderlo.
