Un operativo internacional acabó con la detención de 50 personas por distribución de pornografía infantil a través de la red de WhatsApp. La investigación empezó en España e involucró a la Policía Internacional (Interpol) por la múltiple conexión internacional descubierta y que llegó hasta Bolivia, donde fueron detenidas siete personas.
La punta del ovillo del caso fue el hallazgo por parte de ciberagentes españoles en Darknet, enlace a la telefonía WhatsApp, de un chat en el que pedófilos de varios países de habla hispana intercambiaban pornografía infantil. Se descubrió grupos análogos que involucró la pesquisa en 24 países con más de 100 personas investigadas.
De los 50 detenidos, 11 fueron en España, siete en Colombia, siete en Bolivia, tres en Brasil, cuatro en Chile, tres en Costa Rica, dos en República Dominicana, dos en Guatemala, uno en Italia, dos en México, uno en Nicaragua, uno en Panamá, dos en Paraguay, dos en Uruguay dos en Venezuela.
Entre los archivos distribuidos hay material "inédito", es decir, imágenes que no han circulado, por lo que los agentes están analizando su contenido para averiguar la identidad de las víctimas y los autores.
Según los investigadores, uno de los dos detenidos en Uruguay abusaba de sus dos hijas, de 6 y 15 años, y después compartía imágenes de los abusos con otros pederastas, mientras que el arrestado en Panamá se hacía pasar por menor para contactar con niñas y conseguir que le enviaran fotos íntimas.
