Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió ayer la región central del archipiélago de Filipinas, sin que se informara de víctimas ni daños materiales de importancia, cuatro días después de que otro sismo dejó dos muertos y 72 heridos.
El movimiento telúrico se situó a 6,1 km al oeste de San Pedro y a 13,3 km al oeste de Burauen, ambas en la provincia de Leyte, informó el Servicio Geológico de EE.UU., que mide la actividad sísmica en el mundo. El sismo tuvo una profundidad de 12 kilómetros en el epicentro.
El organismo informó de 72 heridos (43 en Kananga, 26 en Carigara y 3 en Ormoc). Filipinas se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacifico", un área de actividad sísmica y volcánica, sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados.
