PLAN
El presidencia de YPFB anunció un plan de reingeniería institucional que según fuentes sindicales dio paso a una inestabilidad laboral.
La Federación Sindical de Trabajadores Petroleros de Bolivia se declaró ayer en estado de emergencia por temor a un masivo despido de servidores y el congelamiento del incremento salarial dispuesto por el Gobierno para este año.
Según la circular Nº 010/17 difundida ayer por el comité ejecutivo de la Federación, los sindicatos petroleros orgánicamente constituidos, se declararon en “estado de emergencia” por la amenaza de inestabilidad laboral en el sector. Asimismo por “la decisión de frenar el derecho al incremento salarial, medidas que estarían aplicando sin la mínima coordinación con la parte sindical”.
La Federación a la cabeza de su ejecutivo José Domingo Vásquez, informó que hace gestiones con funcionarios del Gobierno para que se respete los derechos laborales.
El comité ejecutivo instruye a sus sindicatos y trabajadores de todo el país, estar atentos a una conferencia nacional ampliada de secretarios generales “para asumir medidas que sean necesarias” en su compromiso de luchar por la estabilidad laboral.
