El grano de oro ha generado tal expectativa a escala internacional que no solo se produce en Bolivia; también en países de la región y en otros más. Esa situación provoca una crisis en el sector, pues hubo productores que dejaron el cultivo del grano y prefirieron migrar a las ciudades, según publicó ayer un diario digital.
Ante esa situación, el camino es reducir los costos de producción para ser más competitivos para la producción orgánica de la quinua real. Esa es la posición de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui) que congrega a gran cantidad de productores. Gustavo Barrientos, jefe comercial de Anapqui, afirmó que desde 2014 fue complicado para el sector y para los exportadores. Perú se posicionó en primer lugar y Bolivia se quedó rezagada.
Afirmó que el 10 % de más de 2 mil afiliados a Anapqui dejó de sembrar este producto a raíz de la caída de su precio internacional y la sequía a principio de 2017. También dijo que más de 200 productores abandonaron el rubro y prefirieron migrar a la ciudad en busca de nuevas oportunidades. Y que en otros casos la competencia sería, además interna, debido a la alta producción que no tienen mercados de exportación.
Mientras que la agroindustria convencional toma los mercados internacionales, la producción orgánica del cereal pierde terreno. Sin embargo, aseguró que si bien la competitividad se dinamiza, Bolivia puede aprovechar su potencial orgánico y sugiere trabajar en este tema para nuevamente retomar los centros de consumo. Propuso la especialización del sector en quinua real.
