La importación de productos alimenticios requiere la aprobación de cinco requisitos por parte del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) para garantizar que dicho producto no implique un riesgo para la salud de la población. Esta situación cobró interés tras la suspensión del alimento lácteo Pura Vida.
Según Elsa López, coordinadora del área de Inocuidad Alimentaria del Senasag, el producto importado debe contar, en primer lugar, con un modelo de etiqueta aprobado, que se obtiene rellenando un formulario que la institución sanitaria otorga en una de las oficinas distritales.
En segundo lugar, la persona a cargo de la importación debe presentar los certificados sanitarios emitidos por la autoridad competente del país de origen de los productos.
El tercer requisito consiste en la presentación de la ficha técnica que proporciona información detallada del producto envasado que no es posible detectar a simple vista. El cuarto requisito equivale a la presentación del croquis de ubicación del almacén de la empresa importadora.
