Bajos ingresos, rentas de jubilación de baja calidad, escasa cobertura de la seguridad social de largo plazo, necesidad de trabajar a pesar de la edad y hogares pobres. Esas son algunas de las desventajas que deben enfrentar los adultos mayores para acceder a una “seguridad económica” que le permita tener el suficiente dinero para acceder a una buena calidad de vida, según el estudio “Protección Social y Calidad de vida en la vejez”, del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).
Según dicho estudio, la ciudadanía boliviana se encuentra en un proceso de “envejecimiento moderado”, puesto que las personas adultas mayores conformaban el 5,3 % de la población total en 1976, pasaron a representar el 8,7 % en el año 2012.
