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VISAS fueron entregadas por Chile a Bolivia. De las 66; 18 son visas diplomáticas y 48 visas oficiales, según informó el Gobierno del vecino país.
El Gobierno de Bolivia consideró ayer que la negativa de Chile a entregar visas a cinco de sus funcionarios que intentaron viajar a Iquique para asistir a los nueve bolivianos detenidos atenta contra el derecho a su defensa.
A través de un comunicado, la Cancillería aseguró: “la negativa chilena a permitir el ingreso de autoridades del Estado boliviano a su territorio, en este caso, va en contra del derecho a la defensa de nuestros connacionales injustamente detenidos en ese país”.
“Asimismo, consideramos que este tipo de actitudes de parte del Gobierno chileno no contribuye a restablecer los lazos de solidaridad y hermandad que deben prevalecer entre los pueblos de Bolivia y Chile”.
Sin embargo, el documento dice: "el Gobierno de Bolivia, a pesar de las dificultades existentes, continuará desarrollando todas las acciones y gestiones que se encuentren a su alcance para lograr la liberación de nuestros nueve compatriotas y persistirá firme en su convicción de que el diálogo es el único camino para resolver incidentes fronterizos como el ocurrido hace dos meses".
El miércoles 17, el Gobierno de Michelle Bachelet negó la visa de entrada al ministro de Justicia, Héctor Arce Zaconeta, quien la semana pasada viajó al vecino país para alistar la defensa de los nueve bolivianos detenidos que irán a una nueva audiencia el 25 de mayo.
Arce fue el quinto funcionario vetado de entrar a Chile. Antes, se les negó la visa al ministro de Defensa, Reymi Ferreira; a los presidentes de Diputados y Senadores, Gabriela Montaño y José Gonzales; y al Inspector General del Ejército, Williams Kaliman.
Tras conocer la determinación, el presidente Evo Morales criticó la decisión de La Moneda y la calificó de “acciones antidemocráticas” y violadoras de los derechos humanos. “¿Cuál es el temor y qué oculta Chile?”, cuestionó en Twitter.
En el caso del ministro Arce, recordó que hace una semana el funcionario boliviano recibió “de buena fe” la visa, al igual que otras personas que llegaron junto a él hasta Iquique para visitar a los nueve bolivianos detenidos en el penal de Alto Hospicio, pero finalmente se excedió en sus comentarios con injurias.
