Un informe de la Unidad de Transparencia del Ministerio de Hidrocarburos revela más de una decena de anomalías en el acuerdo entre YPFB y Drillmec para la compra de tres taladros. Desde la utilización de cuatro diferentes nombres de Drillmec, la subvención de un viaje a EE.UU. de dos funcionarios, festejos anticipados y otros, hicieron posible concretar el millonario negocio. Así dice el documento al que tuvo acceso El Deber.
