El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseveró la noche de ayer viernes que los funcionarios bolivianos están convencidos de que una peligrosa organización criminal brasileña es la protagonista del asalto a un carro blindado de la empresa Brinks, y del enfrentamiento que dejó cinco policías heridos.
El funcionario de Estado destacó la capacidad logística de esta organización criminal, puesto que cuenta con armamento de guerra calibre 50. Explicó que uno de los proyectiles que se extrajo de un policía herido es de 12 centímetros.
Además, dijo que la banda se está manejando con dron, el cual les sirvió para conocer la posición de los policías que los persiguen.
Según Romero, tras el asalto, que fue en Roboré, los delincuentes quemaron sus vehículos usados en el golpe, con la intención de borrar su rastro, y pasaron al municipio de Carmen Rivero Torrez, donde se instalaron en una hacienda, propiedad de un brasileño.
Explicó que en este lugar los malhechores aprovecharon su ventaja en armas y posición para atacar a los policías que intentaron detenerlos. Cinco efectivos quedaron heridos, entre los cuales el cabo Mauricio Calana está en estado crítico y debe ser sometido a por lo menos dos operaciones hasta el sábado.
El ministro aseveró que los delincuentes prosiguieron su escapatoria. Quemaron la casa donde estaban parapetados, hicieron un hoyo en la parte trasera y fugaron a caballo.
No obstante, la Policía encontró sangre en este inmueble lo que daría cuenta de que uno o varios de los antisociales quedaron heridos.
Manifestó que se divisó a nueve personas que formarían parte de esta banda criminal y que se detuvo a dos personas vinculadas a este caso, una de las cuales tiene el apodo de “Surubí”, quien ayudó a coordinar el asalto de los brasileños.
Sostuvo que luego de salir de la hacienda los delincuentes se internaron en el monte, pero se internaron hacia el interior del territorio boliviano.
Hasta el cierre de edición, el ministro Romero esperaba resultados positivos del operativo, ya que a los delincuentes se le acababa las provisiones y su contacto de ayuda estaba detenido.
