Bloqueos o zanjas permanentes que detengan el paso de vehículos. Esas son las estrategias del Gobierno para destruir los pasos fronterizos no habilitados en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, en un plan que busca detener los casos de contrabando y narcotráfico en el Norte Grande del país y con el que se espera eliminar 56 de estos accesos ilegales, informó ayer el diario El Mercurio.
La decisión surge en medio del problema con Bolivia, a raíz de la detención de dos militares y siete funcionarios aduaneros bolivianos, tras un operativo de Carabineros.
El plan es encabezado por el ministro del Interior y Seguridad Pública, Mahmud Aleuy, quien reveló que la iniciativa partió en la Segunda Región y fue replicada por las otras dos zonas.
