Chuquisaca cumple hoy un paro, con el disenso de empresarios, campesinos y las principales instituciones del Estado controladas por el MAS, que le dieron la espalda a la medida convocada por el Comité Cívico, para exigir el respeto a la propiedad de los campos Incahuasi y Azero, y la consolidación de la compra de la nueva clínica de la CNS.
Desde La Paz, el presidente Evo Morales lamentó que la región no reconozca el informe de la empresa GLJ Petroleum Consultants para YPFB, que otorga el 100 % de las regalías de Incahuasi a Santa Cruz, sin límites definidos, y que la justicia invalidó al mandar a realizar un nuevo estudio.
“Se debilita la medida, cuando hay más división (de las instituciones), siempre se debilita, este paro es por los intereses del Departamento, no de Codeinca. Con la división estamos mostrando debilidad porque no hay unidad en la región”, manifestó el presidente del Comité Cívico de Intereses de Chuquisaca, Freddy Montero.
Ayer, las instituciones afiliadas a Codeinca, una tras otra a través de conferencias de prensa y de manifiestos se fueron separando del paro de 24 horas.
La presidenta de la Federación de Empresarios Privados de Chuquisaca (Fepch), Teresa Dalenz, dijo que el paro es un atentado a la productividad ocasionando perjuicios irreversibles en el movimiento económico en el Departamento.
El secretario general de la Gobernación de Chuquisaca, Evert Almendras, fue crítico al afirmar que el paro cívico no era serio y que no puede comenzar medidas de presión cuando los dirigentes de Codeinca y la COD no asistieron al diálogo el miércoles 8, con el ministro de Justicia Héctor Arce.
