ADVERTENCIA
EE.UU. advirtió que los países de la región son los mayores productores de cocaína y coca, con Colombia al mando, seguido de Perú y Bolivia.
El presidente Evo Morales, rechazó ayer viernes la crítica de EE.UU. a la lucha antidrogas de Bolivia y emplazó a Washington a demostrar, "con datos", el "fracaso demostrable" de los esfuerzos bolivianos en la materia y, por el contrario, si la fuerza militar estadounidense redundó en otra cosa que más narcotráfico y muertos en otras partes del mundo.
"En Bolivia, cuando el Estado colonial estaba bajo el dominio imperial de EE.UU. (antes de 2006), teníamos 37.000 hectáreas de coca. Con el Estado Plurinacional tenemos 20.000 hectáreas de coca. '¿Qué fracaso demostrable refiere entonces Estados Unidos?'", cuestionó el gobernante boliviano que se recupera en La Habana de una afección viral bucofaríngea.
La respuesta de Morales a un informe reciente de Washington que aplaza, sistemáticamente, como todos los años desde 2006, bajo el concepto de "fracaso demostrable" la lucha antinarcóticos de Bolivia, se registró semanas después que
la Organización de Naciones Unidas (NN.UU.) y la Unión Europea pusieron notas ponderadas a los desempeños de Bolivia en el combate a las drogas y el crimen.
El informe concernido a 2016 de la Oficina de Lucha contra las Drogas y el Crimen de NN.UU. y divulgado a principios de año refiere que Bolivia redujo en 35 % la superficie de cultivos ilegales en el último lustro.
Por lo tanto, "emplazó al Departamento de Estado de Estados Unidos demostrar, con datos, qué resultados demostrables tiene la lucha contra la drogas donde hay presencia militar norteamericana mediante sus bases militares", insistió.
"Donde está USA con sus bases militares, con inversión, con la DEA (Oficina antidrogas de EE.UU. expulsada de Bolivia en 2008), son pretextos de lucha contra el narcotráfico o terrorismo, crece el narcotráfico y se multiplican las víctimas", deploró Morales, entrevistado por la agencia ABI en La Habana.
"(Mientras) donde se nacionalizó la lucha contra el narcotráfico, como en Bolivia, hay resultados reconocidos por Naciones Unidas y la Unión Europea", resaltó.
Morales subrayó que cuando se hizo cargo del gobierno de Bolivia, en enero de 2006, la superficie de cultivos ilegales era de 37.000 hectáreas, 17.000 hectáreas más que hoy mismo y suficientes para fabricar 250 toneladas de droga al año.
Además de echar al embajador de EE.UU., Philip Golberg, y correr a la DEA en 2008, Morales instrumentó la política de lucha antidrogas con recursos logísticos, económicos y humanos propios, bajo la supervisión de NN.UU. y Europa.
