Muchos peatones ayer en la calle Nogales, a la altura del colegio Franciscano, se vieron obligados a sortear los obstáculos de un andamio y un vehículo que ocupó toda la acera. Sin embargo, mediodía, no había ningún efectivo policial en esa arteria por donde caminan estudiantes y padres de familia. Muchas personas que caminan por el lugar denunciaron que exponen su integridad al caminar por la calzada, de uso exclusivo para los vehículos.
