El presidente Evo Morales anunció ayer sábado que el 3 de enero de 2017 se lanzará un ambicioso plan para concretar cambios profundos en la justicia boliviana.
"El 3 del próximo mes vamos ya a presentar un plan de profundos cambios dentro de la justicia boliviana", manifestó el mandatario en una conferencia de prensa en Cochabamba.
DETALLES
Morales explicó que esa estrategia fue elaborada con la incorporación de las conclusiones de la "Cumbre de justicia", que se realizó entre el 16 y el 17 de abril en la ciudad de Sucre del Departamento de Chuquisaca.
Sostuvo que la aplicación de ese plan es necesaria porque el sistema judicial tiene problemas que deben ser subsanados de manera rápida por el bien de la población.
"Hay debilidades, por su puesto, en la justicia boliviana", aseveró Morales.
El mandatario dijo que los políticos de la derecha política no pueden reclamar por el respeto a la llamada independencia de poderes por el tema de la reforma judicial, porque en el pasado - señaló - permitieron que los órganos estatales sean manejados por Estados Unidos.
"CRISIS"
La crisis judicial continuará o empeorará en Bolivia si los nuevos funcionarios de justicia, que serán elegidos en 2017, son escogidos nuevamente en base a su inclinación política y no por sus méritos, sostuvieron dos especialistas, según publicó Los Tiempos, el 26 de diciembre.
En la elección de funcionarios del Órgano Judicial, la población elegirá a los magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el Tribunal Agroambiental (TA), el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y el Concejo de la Magistratura.
El analista Gustavo Pedraza consideró que la postura ideológica de un funcionario judicial distorsiona su labor, la cual debe estar regida por la parcialidad, el apego a la ley y la aplicación de la norma en función al espíritu en que se fundamenta, y no así en base a su visión ideológica.
