Un niño de siete años, quien se resguardará su identidad, se acercó a sus padres hace unas semanas para decirles que ya no quería ir a su colegio, que se encuentra en el centro de la ciudad de Cochabamba, porque otro de sus compañeros le tocaba sus partes íntimas y lo violaba.
Los padres acudieron a la Defensoría de la Niñez para denunciar el hecho e iniciar la investigación.
El niño no conocía a su agresor, no sabía su nombre ni su edad, creía que tenía 16 años, pero a partir de los relatos, la Defensoría logró identificar al menor de edad que tiene 12 años y que asistía a la misma Unidad Educativa, informó ayer el jefe de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Cochabamba, Juan Carlos Sánchez.
El 8 de agosto de 2015, la Defensoría informó que según datos recogidos el 23 % de niños y adolescentes en Bolivia sufre de algún tipo de agresión sexual, lo que lo convierte en una de las naciones que mayor riesgo implica para los menores de edad.
"Somos uno de los países más inseguros para niñas y adolescentes, por el abandono, alcoholismo y extrema pobreza de sus padres. La violencia contra niñas tiene alto grado de sensibilidad. Lamentablemente no se asumen (medidas) con la justicia", aseguró el entonces defensor, Rolando Villena.
