Los dos dirigentes que se refugiaron el jueves y el consulado de Bolivia en Santiago tropiezan con un factor técnico. Un consulado no puede otorgar refugio o asilo político, según la Convención de Viena. En La Paz existe la presión de legisladores para que la Cancillería atienda el caso, mientras que el consulado envió la solicitud de los chilenos a la sede de Gobierno.
El excanciller Javier Murillo de la Rocha explicó que la Convención de Viena autoriza a los jefes de misión (embajadores), previa consulta con su Cancillería, autorizar solicitudes de refugio o asilo. En ese contexto, Bolivia no tiene un embajador en Chile y un cónsul no tiene el aval para atender este tipo de casos, aun así lo consulte con la Cancillería.
“Ningún otro funcionario, que no sea un jefe de misión (embajador), puede conceder ni siquiera un refugio temporal, menos asilo...”, detalló Murillo.
