El viceministro de Defensa Civil, Oscar Cabrera, informó ayer jueves que la sequía afectó a 174.000 familias de 172 municipios de Bolivia.
En cuanto a las zonas con mayor afectación, Cabrera destacó las regiones del Chaco, la amazonia, Oruro y La Paz.
Adelantó que las recientes lluvias están aminorando los efectos de la sequía en Bolivia.
"Las últimas lluvias están aminorando la problemática de la sequía y significa que estamos ingresando al periodo de normalidad de forma gradual, en especial, en el oriente, la parte amazónica, en el Chaco de Bolivia y así reduce el nivel de emergencia", afirmó a la agencia ABI.
RECURSOS DESTINADOS
Cabrera detalló que se invirtieron 35 millones de Bolivianos para asistir con ayuda humanitaria a 94.000 familias del total que fueron reportadas como afectadas.
El Gobierno entregó al menos 3.000 toneladas de alimentos balanceados; 500 toneladas de tanques de agua y herramientas; y 50 toneladas de herramientas menores.
EL MÁS AFECTADO
Ocho de los nueve departamentos de Bolivia han sido afectados por una sequía intensa. según un reportaje de CNN del 7 de octubre.
Uno de los más castigados es Santa Cruz, principal productor de granos, caña de azúcar, carne vacuna y pollo del país.
Alberto Osuna, pequeño agricultor de la comunidad 23 de agosto de Santa Cruz, estrujó en las manos una pequeña espiga de trigo, casi sin granos, de su cosecha de invierno impactada por la sequía.
"Es grave todo esto, mire usted, qué vamos hacer…", dijo angustiado.
Como él, cientos de productores en diferentes puntos del país sufren las consecuencias de una de las más duras sequías de la historia de Bolivia.
Según informes oficiales es la más severa de los últimos 25 años, consecuencia del fenómeno de El Niño.
En este panorama, el Gobierno emitió 12 decretos para fortalecer el aparato productivo del país y enfrentar sequía que afecta principalmente a las zonas productivas del oriente, entre ellos uno que permite a los productores de alimentos, en particular los avicultores, la importación de grano de maíz hasta diciembre de 2016.
Una medida con la que pretende cubrir el mercado interno, ya que según el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, Bolivia tiene un déficit en este producto.
