La fiscalía general del Estado, Ramiro Guerrero, rechazó enviar un cuestionario de preguntas que solicitó el ministro de Gobierno, Carlos Romero, para declarar por el caso de la muerte del viceministro Rodolfo Illanes, muerto el 25 de agosto en la localidad de Panduro.
"Tenemos a bien solicitar al amparo del artículo 193 del Código Penal se sirva recepcionar la declaración informativa en calidad de testigo del ministro de Gobierno, Carlos Romero y sea por escrito", dice el memorial que mandaron los cinco apoderados de esa cartera de Estado el martes.
Para el titular del Ministerio Público, "nadie tiene privilegio porque todos son iguales ante la ley y los fiscales proveerán sobre la convocatoria y la Fiscalía define en qué calidad vienen las personas" y explicó que se analizará en qué calidad será llamada el ministro.
El memorial fue elaborado el 13 de septiembre aunque recién fue enviado el miércoles 14 de septiembre en la tarde, según el informe del Ministerio Público, que descartó que se vayan a enviar las preguntas y que serán los fiscales quienes oficialicen la citación a comparecer.
"Como lo dije desde el principio, iré a declarar para despejar especulaciones sobre ese tema, voy a presentar todo lo que hemos sistematizado en términos de documentos, planes y fotografías", afirmó el miércoles 14 el fucnionario de Gobierno.
El presidente Evo Morales exigió a los mineros cooperativistas entregar a los asesinos de Illanes para instalar el diálogo. Luego advirtió que el conflicto se originó por la existencia de intereses políticos por parte de algunos dirigentes y asesores.
El miércoles 14, el fiscal Guerrero dijo que la muerte del cooperativista Mamani Aspeti se produjo por disparo de un arma de nueve milímetros. El proyectil fue encontrado en el cuerpo y se hizo la prueba balística.
Eso no ocurrió con el segundo minero muerto en Cochabamba, Severino Ichota Poma, que tenía un disparo en la cabeza. Guerrero dijo que no hay proyectil. Tampoco llegó el informe sobre planimetría y balística de los otros dos mineros muertos por bala, Pedro Mamani Masi, en Oruro, y Rubén Arapaya Pilco, en La Paz.
