El dueño de la televisora Red UNO, Ivo Kuljis, se negó a asistir ayer viernes a una reunión de conciliación con un grupo de sus trabajadores que exige beneficios laborales, bajo el argumento de que el Ministerio de Trabajo ya no tiene competencia para conocer este caso.
“Este tema ya no es un asunto que deba ser conocido y discutido por el Ministerio de Trabajo”, dice una carta de Kuljis enviada al ministro Gonzalo Trigoso.
Trabajadores de la Red UNO, agrupados en el sindicato Alianza UNO, exigen el cumplimiento de un laudo arbitral, por el cual se ordena que se les pague horas extra y otros beneficios.
El ministerio convocó a Kuljis y los trabajadores para entablar un proceso de conciliación ayer viernes a las 17:00, pero el empresario no asistió.
“El proceso de conciliación y el laudo carecen de legalidad y legitimidad por una serie de violaciones que se han cometido por la Jefatura Departamental de Trabajo y el Tribunal Arbitral”, aseveró Kuljis.
Advirtió que la exigencia es promovida por un “pequeño grupo de trabajadores” y que el laudo es de “imposible cumplimiento” y “conllevaría a la quiebra” de Red UNO.
El empresario explicó que el caso pasó a la justicia ordinaria y que cualquier controversia se debe resolver en ese ámbito.
Más de 20 trabajadores del sindicato de esa red decretaron un paro indefinido desde el pasado 8 de agosto, medida que fue declarada legal el 11 de agosto por la Jefatura Departamental de Trabajo.
