Personal del periódico El Deber llegó al valle de Azapa, a una hora y media de la ciudad chilena de Arica, para compartir experiencias de vida en esa zona con migrantes bolivianos, quienes trabajan como agricultores en una de las áreas más áridas del mundo. Ahí se utiliza el agua del río Lauca para el riego de los sembradíos, pero se comprobó que esa agua está contaminada, y así llega hasta la población ariqueña.
Accedieron a una docena de muestras que revelan que las aguas del Lauca están contaminadas. Se encontraron ocho sustancias tóxicas en el recurso. La más densa es el arsénico, que llegó a un pH nivel 6 y 0,0193 miligramos por litro en el área mina.
La mina Choquelimpie, que es operada por privados, se encuentra cerca al lago Chungará. Estas aguas son contaminadas por la producción de oro y cobre. Los restantes hídricos van hacia el río Lauca, que es compartido entre Chile y Bolivia.
ESTUDIOS
Según publica El Deber, en las aguas del río Lauca se encontró un pH nivel 5 y 0,4 miligramos por litro de arsénico en el agua. Ese mismo nivel se develó en el área urbana (Arica), donde llegó el estudio que fue hecho por el Colegio Médico de Chile y organizaciones medioambientales.
La mina Choquelimpie es operada por la Sociedad Minera Contractual Vilacollo, que es un megaconsorcio privado. También funciona en esa región el grupo transnacional Angelini.
ACUSACIÓN
Bolivia acusa a Chile de desviar el Lauca a inicios de los años 60 con el propósito de aumentar el riego del valle chileno de Azapa, para ello construyó canales que disminuyeron la cantidad de agua que llegaba al altiplano boliviano, necesario para su equilibrio y subsistencia.
Una comisión del Gobierno de Bolivia, que se dirigió a puertos chilenos, el anterior mes, verificó que el sistema de desvío del cauce está en pleno funcionamiento.
El dique tiene llaves de paso para retener el agua. Es decir que puede cortar el paso del afluente a Bolivia cuando así lo desee. Este desvío afectó a los habitantes del altiplano boliviano que usaban sus aguas para cultivo y ganadería, específicamente a la comunidad chipaya.
