El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erodgan, ha rechazado ayer categóricamente que la purga en las Fuerzas Armadas, realizada a raíz del fallido golpe militar del 15 de julio, pueda afectar la cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el yihadismo.
El jefe de Estado turco reaccionó de forma airada a las declaraciones del general estadounidense Joseph Votel, quien había expresado el temor de que la destitución de numerosos altos cargos militares.
