RELACIÓN
La relación entre Bolivia y EE.UU. es compleja y caracterizada por denuncias de funcionarios de Gobierno de injerencia en asuntos internos.
La Embajada de Estados Unidos, después de que su encargado de Negocios Peter Brennan, se reunió con el ministro Carlos Romero, ratificó que su país quiere "mejorar las relaciones bilaterales" con Bolivia y "mantener un diálogo abierto" entre ambos Estados.
"Durante la reunión, el encargado de Negocios le reiteró al ministro Romero la voluntad del gobierno de los Estados Unidos de mantener un diálogo abierto con el Gobierno boliviano para trabajar en áreas de interés común y mejorar las relaciones bilaterales", dice un comunicado de la embajada que fue emitido ayer y al que accedió ANF.
Respecto a esa posible normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países, Romero manifestó el jueves 28, tras la mencionada reunión, que ese es un tema que compete a la Cancillería.
EXPLICACIONES
El Gobierno convocó el jueves 28 de julio al encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia para pedirle una explicación por las reuniones que mantuvo con representantes de la oposición política.
La reunión se desarrolló en el ministerio de Gobierno donde el diplomáticofue recibido por el titular de la cartera, Carlos Romero.
Después del encuentro con el diplomático estadounidense, Romero en conferencia de prensa dijo: “el encargado de Negocios me expresó que lamentan que haya un escaso diálogo con el Gobierno boliviano”
Romero agregó que este tipo de reuniones no contribuyen a la relación entre los dos países que no tienen embajadores desde septiembre de 2008.
“Le manifesté que este clima se enrarece y se tensiona cuando una embajada sostiene reuniones, contactos y comunicaciones con políticos de oposición, cuando le da una connotación política a su representación diplomática”, añadió .
Explicó que Brennan admitió estos encuentros con la justificación de que es normal de que un encargado de Negocios se reúna con líderes sociales o políticos en todos los países.
Romero calificó esta respuesta como “una intromisión” a la política interna del país y pidió al diplomático que “estos elementos no se reproduzcan más”.
