SUDAMÉRICA
Mario Masana, de la OPS, dijo que en Sudamérica se reportaron casos en Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y Perú, con una elevada cantidad de decesos.
Un total de 46 personas fallecieron en el país, de enero a la fecha, por la influenza AH1N1, 17 más que el último reporte brindado a principios de este mes, informó ayer la ministra de Salud, Ariana Campero.
"En todo el país estamos con un reporte confirmado por AH1N1 de 1.027 casos, y en el reporte tenemos un total de 46 fallecidos", manifestó la ministra sanitaria en conferencia de prensa.
Los decesos se registraron en siete de los nueve departamentos de Bolivia, desde principios de este año.
En el informe previo del ministerio de Salud, el número de personas muertas por influenza llegó a 29, según conteo oficial. Este reporte también mencionó que anteriormente habían 740 contagiados.
"Seguimos trabajando en educación e información, sobre el lavado de manos y formas para prevenir el contagio", añadió la funcionaria de Estado.
Campero también dijo que las campañas masivas de vacunación siguen en todo el país.
PREVENCIÓN
El 18 de julio, funcionarios sanitarios llamaron a incrementar las medidas preventivas para controlar la expansión de la influenza A (H1N1), que hasta el momento ocasionó la muerte a 39 personas en Bolivia.
Todos los muertos eran personas que no fueron vacunadas y estaban dentro del grupo de riesgo.
Es importante fortalecer las medidas de prevención recomendadas por el ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para evitar la expansión de la influenza, declaró el jefe nacional de Epidemiología, Rodolfo Rocabado.
Rocabado afirmó que, gracias a la campaña de vacunación realizada en las últimas semanas, los contagios disminuyeron en 20 por ciento todo el país.
La influenza presenta síntomas similares a los de una gripe común, como tos, dolor de garganta, fiebre alta, dolor en los músculos y articulaciones y diarreas, la diferencia radica en que puede provocar la muerte.
La OPS recomendó ocho medidas para prevenir su transmisión, entre ellas, mantener una distancia de al menos un metro de la persona contagiada, cubrirse la boca y la nariz antes de estornudar, lavarse las manos con agua y jabón y destinar un espacio separado para el enfermo dentro de la casa.
También llamó a los trabajadores de la salud a usar las normas y reglamentos establecidos por el ministerio del sector.
Los grupos más vulnerables ante la gripe son los menores de dos años, mayores de 65, embarazadas y personas con enfermedades de base.
