MARCHA
La Iglesia católica convocó a la población cruceña a una marcha el miércoles, para pedir la abrogación de la Ley de Identidad de Género.
El Gobierno de Evo Morales ordenó ayer la investigación de denuncias de violación a niños que involucran a miembros de la Iglesia católica. El vicepresidente Álvaro García Linera instó a las víctimas de estos hechos apersonarse al ministerio de Justicia para denunciarlos.
"Está claro que tenemos un problema en el mundo entero y, claro, en Bolivia", aseveró el segundo mandatario de Estado, al ser consultado sobre la convocatoria del clero y otras instancias a una marcha en Santa Cruz contra la Ley de Identidad de Género, a favor de la población transexual y transgénero.
Explicó que se indagará la existencia de denuncias de hace cinco, 10 y hasta 15 años.
El vocero de la Iglesia católica cruceña, Erwin Bazán, manifestó la anterior semana a la agencia ANF: "podemos decir con absoluta firmeza y claridad que no existe un obispo en Bolivia acusado de ese delito y (los obispos) son realmente personas honorables dedicadas a su servicio ministerial".
El vicepresidente refutó esa posición e informó: "esperemos que no sea una forma de encubrir los casos de los niños y niñas que han sido víctimas de un hecho de violación por parte de algún miembro de la Iglesia".
Según García Linera, la cartera de Justicia será la encargada de hacer el "mapeo".
"Es una vergüenza para la humanidad, que el propio Papa ha denunciado con mucha valentía, pero que no es acompañada por algunos jerarcas. Algunos se parecen más a los fariseos", concluyó el vicepresidente, luego de citar la frase: "la verdad nos hace libres".
La reacción del segundo mandatario surge en respuesta a una movilización convocada por la Iglesia católica de Santa Cruz, en rechazo a la Ley sobre Identidad de Género y luego que el arzobispo Sergio Gualberti calificó de innecesaria la máxima sanción planteada por García Linera a la cumbre de justicia.
