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Enatex fue creada como empresa pública, luego de alquilar al empresario Marcos Iberkley que entonces administraba la llamada Ametex.
Los obreros de la Empresa Pública Nacional Textil (Enatex) insistirán ante el presidente Evo Morales en su pedido de abrogar el decreto supremo 2765, que facilitó el despido de 800 trabajadores, debido a la migración legal de la Ley General del Trabajo al Estatuto del Funcionario Público, para adecuarse a una empresa de servicios en lugar de una fábrica de características privadas.
El secretario de Relaciones de la Federación de Fabriles de La Paz y trabajador de Enatex, René Ticona, anunció una reunión hoy en Palacio de Gobierno con el presidente Morales y la COB, para una solución al masivo despido ocurrido el pasado 14 de mayo, cuando fue promulgado el decreto, cuatro días antes de celebrarse el Día del Trabajador Fabril en Bolivia.
Explicó que pedirán la restructuración total de la parte administrativa por considerar que es la carga más pesada que tiene Enatex, donde un gerente que gana Bs 16 mil y un gerente extranjero, 17 mil, además de subgerentes y secretarias administrativas con sueldos que oscilan entre Bs 5 a 7 mil mensuales.
Dijo que la ministra de Desarrollo Productivo, Verónica Ramos, informó que se los retira porque “no habían mercados ni clientes que puedan sostener la cadena de producción y comercialización”.
Aclaró que Enatex seguirá operando en la exportación e importación con una planta de trabajadores muy reducida, motivo por el que, el Gobierno dio cartas de preaviso para permitir el cambio de razón social y que los nuevos trabajadores se rijan, ya no bajo Ley General del Trabajo, sino por la Ley del Estatuto del Funcionario Público y la Ley 1178, donde no se reconocen beneficios sociales.
Explicó que por efectos del decreto supremo 2765, Enatex les pasó un aviso para que hasta el 18 de mayo, pasen a recoger la carta de retiro y los pre finiquitos, bajo riesgo de perder los beneficios sociales, es decir, “los están haciendo renunciar a la fuerza y bajo presión”, dijo.
Según el dirigente, hay opciones para salir adelante porque tienen cerca de 71 mil prendas confeccionadas para militares y una productividad acumulada de 30 toneladas de ropa variada, aunque admitió que mantener a 800 trabajadores, se necesita un presupuesto de Bs 3 millones mensuales, a un salario promedio de Bs 2.200 y 2.300.
