Hasta el cierre de edición las personas con discapacidad, que se movilizan hace más de un mes, mantenían la vigilia en la calle Indaburo y ayer en rechazo del acuerdo entre el Gobierno y dirigentes de su sector afines al oficialismo se sacaron sangre para elaborar carteles de protesta.
Los discapacitados movilizados amenazaron ayer con radicalizar las medidas en los próximos días y ratificaron su pedido de una renta mensual de 500 Bolivianos.
El ministerio de la Presidencia envió ayer una carta de invitación a los discapacitados movilizados. En la nota solicitan la elección de un representante para conformar la comisión técnica que elaborará la ley de inserción laboral de este sector.
"Nosotros estamos aquí firmes en nuestra posición. Nos ha llegado una carta del ministerio de la Presidencia, pero en cada departamento están sacándose sangre en rechazo de ese acuerdo entre el gobierno y sus personeros", manifestó David Cayo, dirigente de los movilizados.
Tras su llegada a La Paz, los discapacitados protagonizaron una serie de movilizaciones y protestas en cercanías de la plaza Murillo ante un fuerte resguardo policial que recurrió al uso de agentes químicos y al carro Neptuno para persuadir a los manifestantes.
El 28 de abril, un grupo de discapacitados que no son parte de los movilizados ingresó al diálogo con el Gobierno.
El 29 de abril ambas partes firmaron un acuerdo, mientras que el sector que aún se mantiene movilizado entregó cartas a los presidentes de la Asamblea Legislativa y la Cámara de Senadores para que puedan gestionar una audiencia con el presidente Evo Morales.
Los movilizados argumentan que la actual renta de Bs 1.000 al año es insuficiente para cubrir sus necesidades.
