“Pregúntenme lo que quieran, lo que sea”, ofrecía el vicepresidente Álvaro García Linera al inicio de una conversación con estudiantes próximos a salir bachilleres, quienes fueron invitados ayer a la Vicepresidencia. Jacqueline, una colegial cuyo familiar sufre retraso mental, sorprendió con el conflicto con los discapacitados y cuestionó por la negativa a pagar el bono de Bs 500.
"¿Por qué me preguntas? replicó. “Tengo una hermanita que tiene discapacidad, tiene retraso mental y a lo que veo y he vivido, ellos no pueden trabajar. En sí, yo pienso que usted o el gobierno deberían dar un bono mensual a diferentes tipos de discapacidad, porque no consiguen fácil trabajo y a medida que van creciendo, necesitan distintos tratamientos”, explicó a la muchacha.
García aseguró que en el país hay entre 80 mil a 100 mil personas con algún grado de discapacidad y que atender la demanda equivaldría a financiar unos Bs 600 millones, que el Estado no dispone, porque tiene cada vez menos ingresos por las exportaciones.
