La audiencia de medidas cautelares de Gabriela Zapata se cumplirá el día de hoy domingo. Así lo dispuso la juez Margot Pérez, en cuya jurisdicción de encuentra el caso. En este caso fueron incluidos dos funcionarios del ministerio de la Presidencia, por complicidad.
Antes del mediodía de ayer sábado 27, el fiscal general del Estado Plurinacional, Ramiro Guerrero, informó que emitieron mandamientos de aprehensión en contra de dos servidores del ministerio de la Presidencia implicados con las presuntas actividades ilícitas de Gabriela Zapata Montaño.
"Luego de una investigación y sumario informativo interno que desarrolló el Ministerio de la Presidencia, el viernes por la tarde se querelló contra un director y un administrativo, implicados con la imputada, Zapata Montaño", dijo en conferencia de prensa.
En el memorial que se presentó a la Fiscalía, el Ministerio de la Presidencia, denuncia que estos dos servidores públicos facilitaron bienes del Estado para que Zapata pueda realizar actos referidos a los delitos de legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y uso indebido de influencias.
El juzgado que atiende este caso definirá mañana la situación de la exnovia del presidente Evo Morales.
AMENAZAS
"Ella está muy mal, está presionada, está agredida y está asumiendo un proceso que cobró una injustificada violencia en contra de ella. Recibió amenazas de muerte, contra su familia. Llegan por teléfono y le dicen que la van a degollar", explicó a El Deber uno de sus abogados, Wálter Zuleta.
Por su parte, la exgerente comerciald e la CAMC dijo ayer haber sido víctima de una detención ilegal de parte del Ministerio de Gobierno, porque sin existir una orden fiscal, fue aprehendida la mañana del viernes en la zona sur de La Paz.
“Me han detenido ilegalmente sin orden de aprehensión” manifestó a los medios de prensa, a los que pidió tolerancia para conocer una versión a través de sus abogados.
A diferencia de ayer, Zapata mostró un mejor semblante aunque con poca disposición para dialogar con los medios de prensa, que esperaban una posición tras la sorpresiva detención.
Desde el Gobierno, el único funcionario que se refirió al caso Zapata fue el ministro Carlos Romero quien manifestó su extrañeza, por las voces de preocupación que surgieron en la oposición, con relación al destino procesal de la expareja de Evo Morales.
