El ministerio de Desarrollo Productivo admitió ayer lunes un viaje de siete personas del Gobierno a la república de China para verificar la capacidad de la empresa CAMC Engineering, que finalmente recibió la adjudicación por invitación directa para la construcción del Ingenio Azucarero de San Buenaventura por un costo de 270 millones de dólares.
La exministra Teresa Morales, la actual titular de ese despacho Verónica Ramos y el gerente de la Empresa Azucarera San Buenaventura (Easba), Ramiro Lizondo, convocaron a una conferencia de prensa para rechazar la denuncia emitida por la periodista Amalia Pando en un programa televisivo, donde la noche del domingo 14 dijo que ese viaje fue pagado por la CAMC como de premio después de firmar el contrato.
Morales sostuvo que ella autorizó el viaje con recursos del Estado junto a un personero del ministerio de Transparencia y un experto cubano en esta clase de proyectos, para que puedan visitar y comprobar que las ofertas planteadas por la CAMC eran reales y si tenía la capacidad de contar proveedores de equipos adicionales.
Lizondo aseguró que antes de la contratación de CAMC, se cursaron 42 invitaciones a empresas de fama mundial para que envíen sus propuestas. Algunas llegaron a Bolivia y dos enviaron propuestas que estaban por encima del precio referencial, motivo por el cual fueron desechadas.
En una segunda etapa se formularon invitaciones directas y tres empresas hicieron llegar sus ofertas que fueron también anuladas porque no se adecuaban al precio referencial; y en una tercera etapa se optó por la invitación directa a la CAMC en base al reglamento de contrataciones estatales, respaldados en los informes de conformidad elevados por la misión de técnicos que viajaron a China.
Tanto Morales como Lizondo rechazaron la falta de capacidad de producción de caña de azúcar y aseguraron que el actual ingenio tiene 1.300 hectáreas de caña de azúcar sembradas para facilitar el inicio de las operaciones. El Gobierno prevé firmar la recepción de la planta en agosto para comenzar el proceso de fabricación.
Lizondo expresó su indignación por haber sido mencionado como beneficiario de un supuesto “soborno” con el viaje a China y aclaró que su presencia en la empresa azucarera se debe a una invitación del presidente Evo Morales para impulsar el proyecto desde hace cinco años.
