El Gobierno puso ayer lunes a funcionar en su plenitud la planta de gas natural Licuado (GNL) de Río Grande. La planta surtirá del energético a 600 mil personas y la posibilidad de exportar sus excedentes a Brasil, Perú y Paraguay.
El presidente Evo Morales; el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez; el presidente de la petrolera estatal YPFB, Guillermo Achá, asistieron al acto de inauguración celebrado en Santa Cruz.
Sánchez resaltó que el proyecto boliviano beneficiará en el mercado interno a unas 600 mil personas, con alrededor de 144 mil conexiones de gas natural en unos 27 municipios, que recibirán el combustible por redes que serán nutridas por el sistema de GNL.
Se trata de la primera planta de su tipo en Bolivia que funcionará con el sistema de "gasoducto virtual", que comprende una flota de cisternas criogénicas, regasificadores móviles y unas estaciones satélite de regasificación.
