Durante 2015, 12.6 toneladas de cocaína base, 8.6 toneladas de clorhidrato de cocaína y 26.1 toneladas de marihuana fueron incineradas en Bolivia según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc por su sigla en inglés).
Según esos datos, existieron 443 actos de destrucción de la droga en la pasada gestión, donde esa oficina de Naciones Unidas participó en algunos, elegidos al azar, en calidad de observador, verificando el cumplimiento de los estándares legales y procedimentales.
"Esta es una actividad pionera de la Unodc a nivel mundial, gracias a la confianza que el Gobierno de Bolivia le ha depositado por la calidad de su asistencia técnica, independencia y neutralidad", manifestó el Representante de esta organización en Bolivia, Antonino De Leo.
La validación de la información sobre la incineración/destrucción de drogas ilegales incautadas en Bolivia que realiza la Unodc consiste en la verificación de datos y documentación sobre las drogas ilegales incautadas desde el momento que salen de la sala de evidencia hasta su incineración / destrucción en campo.
El representante recomendó establecer un protocolo de ingreso y salida de drogas ilegales a la sala de evidencias para mejorar el control interno y el uso los hornos de incineración de drogas ilegales donados por la Unodc financiados por Alemania, Gran Bretaña y EE.UU.
