El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, adelantó que la producción de quinua en 2016 caerá de manera sustancial, aunque no precisó en qué porcentaje, por la aguda sequía que se vive en las regiones productoras y por la falta de incentivos a la comercialización.
"Este 2016 va a bajar sustancialmente la producción de quinua; por un lado por la sequía, y por el otro por la desmotivación que existe por la falta de comercialización que se ha tenido en 2015", señaló el funcionario.
Corarico indicó que la dura sequía fue advertida desde noviembre de 2015, pero "no se puede hacer nada para revertir esa difícil situación porque no se cuenta con sistemas de riego".
"La sequía hace que haya mucho más polvo y con el viento la quinua se estaba enterrando, y por eso varios territorios sembrados con quinua ni siquiera se desarrollaron desde un principio, no sabemos cuánto va a afectar la sequía", manifestó.
Ya en 2015, la producción de quinua tuvo un descenso de hasta 25 %, respecto al año anterior, por la caída de precios, los efectos climáticos y por la agresiva competencia del Perú.
Según datos de la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua y Productores Orgánicos (Cabolqui), la producción bajó de un total de 29.785 toneladas, en 2014, a 23.894 toneladas en 2015.
Ese mismo año se vendió cerca de $us 103 millones, mientras que en 2014 se logró 197 millones.
El sector productivo de la quinua boliviana y expertos en este ámbito reclaman mejoras tecnológicas, en particular el desarrollo del regadío, para hacer frente a la bajada de producción y el retroceso de las exportaciones de este grano característico del altiplano andino.
