El ministro de Planificación, René Orellana, y el representante residente del Banco Mundial (BM) en Bolivia, Nicol Apontara, suscribieron un convenio de financiamiento adicional destinado al Proyecto de Inversión Comunitaria en Áreas Rurales (Picar). El monto de 60 millones de dólares tiene la finalidad de mejorar el acceso a infraestructura y servicios básicos sostenibles a las comunidades rurales más desfavorecidas.
Orellana destacó la confianza depositada en Bolivia por organismos internacionales como el BM que se traducen en financiamientos para la ejecución de proyectos.
El representante del organismo financiador, Nicol Apontara recordó que desde fines de 2012, el proyecto PICAR ha beneficiado a varias familias en los La Paz, Oruro, Cochabamba y Chuquisaca.
El BM otorgó un crédito inicial de $us 40 millones que ha permitido la realización de 800 proyectos, incluyendo agua, saneamiento básico, infraestructura para ganado y otros usos productivos, además de pequeñas obras para riego, consumo humano, caminos y puentes rurales.
Dado el éxito inicial, el BM aprobó un financiamiento adicional de $us 60 millones que serán utilizados hasta 2019. Con este financiamiento de $us 100 millones -40 millones de la primera fase y 60 del financiamiento adicional-, el Picar habrá financiado a cerca de 350 mil habitantes rurales en extrema pobreza, entre 2011 al 2019.
