El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon este jueves no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas en su país que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada.
Maduro y Flores comparecieron en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ante el juez federal Alvin Hellerstein una semana después de que la Fiscalía les acusara de conspiración para cometer torturas y extendiera a ambos el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora solo pesaba contra el depuesto líder.
Preguntado por el juez, el expresidente venezolano se declaró no culpable y aseguró que está basada en “falsas acusaciones y testimonio contra su persona”. Según dijo, se trata de una “suma de elementos y ataques que ya conocía en el pasado”.
