Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá fracasaron este sábado, lo que abrió la puerta a la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 % impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre importaciones canadienses por unos 20.000 millones de dólares, mientras Ottawa anunció represalias equivalentes a partir del 8 de septiembre.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá del fracaso de las conversaciones y afirmó que Ottawa rechazó cerrar el acuerdo en los términos que, según Washington, habían sido pactados a comienzos de semana.
“Esta noche (por el sábado), Canadá se negó a finalizar el acuerdo comercial en los términos acordados a principios de esta semana", afirmó Greer en un comunicado difundido.
La declaración de Washington se produjo después de que las negociaciones se prolongaran hasta última hora del viernes sin que ambos países alcanzaran un acuerdo para evitar la entrada en vigor de los nuevos aranceles.
Apenas unas horas antes del fracaso de las conversaciones, Trump había expresado optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Canadá.
Las negociaciones habían avanzado durante la semana hasta el punto de que el presidente había aplazado la entrada en vigor de los nuevos aranceles del 50 % para dar más tiempo a los equipos negociadores.
Greer aseguró que Estados Unidos había ofrecido a Canadá “el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado”, pero sostuvo que las nuevas exigencias planteadas por Ottawa y el incumplimiento de otros compromisos “han trastocado el acuerdo cuidadosamente establecido”.
El funcionario estadounidense indicó además que Washington no prevé, por el momento, reanudar las negociaciones comerciales con Canadá tras la entrada en vigor de los nuevos gravámenes. “No hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses”, declaró a Fox News.
