Israel e Irán anunciaron el cese de sus ataques mutuos el lunes tras el intercambio directo más intenso desde la entrada en vigor de la tregua del 8 de abril, en un episodio que amenazó con descarrilar las negociaciones de paz auspiciadas por Washington y que sacudió los mercados internacionales de energía.
Según el portal Infobae, el detonante fue un bombardeo israelí sobre los suburbios de Beirut el domingo, al que Teherán respondió con una salva de misiles. Israel replicó con ataques contra varias ciudades iraníes, entre ellas la capital, y apuntó contra sistemas de defensa aéreos y el complejo petroquímico de Mahshahr, en el suroeste del país.
Según el Ministerio de Emergencias de Irán, 15 personas resultaron heridas en esos ataques, 14 de ellas en el condado de Mahshahr, sin víctimas mortales.
El mando de las fuerzas armadas iraníes fue el primero en anunciar el alto el fuego, afirmando haber “infligido una respuesta contundente” a Israel. No obstante, advirtió que “si continúan los actos de agresión y hostilidad, incluido en el sur de Líbano, se adoptarán medidas mucho más severas”.
