El ejército de Estados Unidos confirmó la ejecución de ataques militares en el sur de Irán, dirigidos contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones presuntamente utilizadas para colocar minas en zonas estratégicas.
Las operaciones se producen en medio de un escenario de alta tensión en Medio Oriente, aunque paralelamente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en redes sociales que las negociaciones con Teherán “avanzan favorablemente”.
De acuerdo con el Comando Central estadounidense, los ataques fueron ejecutados como una acción de “legítima defensa” para proteger a las tropas norteamericanas desplegadas en la región frente a amenazas atribuidas a fuerzas iraníes.
“El objetivo fue proteger a nuestras tropas de las amenazas planteadas por las fuerzas iraníes”, señaló el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central del ejército estadounidense.
El vocero militar añadió que, pese a las operaciones, las fuerzas estadounidenses continúan actuando “con contención” mientras se mantiene vigente un alto el fuego en determinadas áreas de conflicto.
La nueva escalada militar vuelve a encender las alarmas internacionales debido al riesgo de un enfrentamiento de mayores proporciones en Medio Oriente, una región marcada en los últimos años por disputas geopolíticas, ataques a infraestructuras estratégicas y tensiones vinculadas al control marítimo y energético.
Analistas internacionales consideran que la situación refleja la fragilidad de las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, ya que mientras se habla de avances políticos, continúan registrándose acciones militares sobre el terreno.
LÍBANO
Israel también intensificó sus ataques en el Líbano, donde ya suman 3.213 las muertes en tres meses. Según los medios israelíes podría estar preparándose para incrementarlos aún más, en medio de las conversaciones en Catar para un acuerdo de paz entre Irán y EE.UU.
