Al menos 45 manifestantes, incluidos ocho niños, han muerto y cientos más resultado heridos en los primeros doce días de la nueva ronda de protestas a nivel nacional en Irán, según la ONG Iran Human Rights (Ihrngo) con sede en Oslo.
Solamente el miércoles murieron trece manifestantes, según la organización, que asegura además que el número de personas detenidas en relación a las protestas supera ya las 2.000.
De acuerdo con un comunicado de la ONG, las fuerzas iraníes han utilizado munición real para reprimir las protestas y han llevado a cabo detenciones masivas y generalizadas en algunas ciudades.
Ihrngo considera que el uso de armas militares constituye “un crimen internacional” y hace un llamamiento “a una respuesta inmediata” de la comunidad internacional.
“La evidencia muestra que la magnitud de la represión se vuelve más violenta y extensa cada día. Las Naciones Unidas y la comunidad internacional tienen la responsabilidad de actuar de manera decisiva, dentro del marco del derecho internacional, para prevenir la matanza masiva de manifestantes”, señaló el director de la ONG, Mahmud Amiry-Moghaddam.
