El ensayo de un misil de crucero impulsado por energía nuclear en Rusia genera preocupación internacional. El presidente Vladimir Putin afirmó que el arma “está lista para su despliegue” y la calificó como “una creación única que nadie más en el mundo posee” con un alcance “ilimitado”. Por otra parte, Moscú selló este lunes una alianza política y miltar con Corea del Sur. Ambos gestos se producen en un contexto de alta tensión con EEUU cuyo mandatario, Donald Trump, tildó la maniobra del misil como “inapropiada” y reiteró su llamado a poner fin a la guerra en Ucrania.
Putin utiliza la prueba para reforzar su posición frente a Occidente; de esta manera, recuerda la capacidad estratégica de Rusia mientras exige que Ucrania retire sus fuerzas de las regiones anexadas ilegalmente y renuncie a su aspiración de integrarse a la OTAN, demandas que Kiev y sus aliados rechazan.
El ensayo nuclear no solo intensifica la confrontación geopolítica sino que vuelve a situar al mundo al borde de la tensión nuclear, con Moscú mostrando no ceder ante presiones externas.
El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, anunció el exitoso ensayo del misil de crucero de largo alcance con propulsión nuclear como respuesta al escudo antimisiles de EEUU.
Guerásimov informó a Putin que el misil “recorrió una distancia de 14.000 kilómetros, y ese no es su límite”, durante casi 15 horas de vuelo el 21 de octubre, informó el Ministerio de Defensa en su canal de Telegram. El Presidente ya había anunciado en 2018, durante su discurso anual sobre el Estado de la Nación, el comienzo del desarrollo del Burevestnik. En ese momento, describió el proyectil como “un misil de crucero de escasa visibilidad y vuelo bajo, armado con una ojiva nuclear y con un alcance prácticamente ilimitado, una trayectoria de vuelo impredecible”, lo que le permite “evadir las defensas antimisiles estadounidenses”, de acuerdo con ABC.
