China impondrá este martes un arancel portuario a los buques de Estados Unidos, el mismo día en que Washington comenzará a aplicar cargos a las embarcaciones de propiedad, bandera o construcción chinas, en una nueva escalada del pulso comercial entre las dos mayores economías del mundo.
El Ministerio de Transporte chino precisó que su gravamen se aplicará a los buques de propiedad, operación o bandera estadounidense, así como a los construidos en ese país o con al menos un 25 % de capital de EE.UU., que deberán pagar un impuesto de 56 dólares al entrar en los puertos chinos a partir de hoy.
Washington empezará a cobrar 50 dólares por tonelada neta a los navíos chinos, un importe que aumentará en 30 dólares por tonelada cada año hasta 2028.
Según Pekín, su recargo también crecerá gradualmente, hasta los 157 dólares por tonelada en 2028, represalia que sus autoridades calificaron de “simétrica y necesaria” frente a las tasas de Washington, impuestas a partir de una investigación bajo la Sección 301 sobre los sectores marítimo y naviero chinos.
