La colisión entre un petrolero de origen estadounidense y un buque de carga portugués este lunes frente a la costa de la localidad de Hull, en East Yorkshire (noreste de Inglaterra), ha desatado una alarma medioambiental mientras las causas del incidente, sin víctimas mortales, se intentan establecer.
Según la Real Institución de Botes Salvavidas (RNLI, en inglés), los tripulantes pudieron abandonar los barcos y se encuentran “a salvo y localizados” después de que el petrolero MV Stena Immaculate se incendiara tras recibir el impacto del carguero portugués Solong, ha informado la empresa estadounidense que lo gestiona, Crowley.
El puerto inglés de Grimsby confirmó que fueron trasladadas a tierra un total de 37 personas, de las cuales una está hospitalizada aunque se desconoce cuál es la condición de los afectados.
