El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó este sábado a Moscú de no querer poner fin a la guerra tras “uno de los ataques más brutales” perpetrados por Rusia, contra Dobropilia, en la región oriental de Donetsk, que dejó al menos once muertos y cincuenta heridos, entre ellos siete niños.
“Rusia está demostrando literalmente cada día con su crueldad que nada ha cambiado para ellos en Moscú. No piensan en cómo poner fin a la guerra, sino en cómo lograr destruir y capturar más, mientras el mundo les permita librar esta guerra”, denunció en un mensaje en su cuenta de Telegram.
Asimismo, agregó que el de Dobropilia fue “uno de los ataques más brutales” por parte de Rusia, un ataque combinado “especialmente calculado para causar el máximo daño”, con el lanzamiento de misiles y drones Shahed contra el centro de la ciudad.
