La Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado de España aprobó una moción que insta al Gobierno español a pronunciarse sobre la preocupante situación de los derechos humanos y el deterioro de la democracia en Bolivia.
La moción recibió el respaldo de varios grupos parlamentarios, aunque el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que representa al Gobierno, votó en contra. Destaca que desde la llegada de Evo Morales a la presidencia, en 2006, y bajo la actual administración de Luis Arce, Bolivia experimenta un debilitamiento progresivo de sus instituciones democráticas. Se menciona la persecución de la oposición política y la falta de independencia judicial, aspectos señalados por organismos tanto nacionales como internacionales.
En particular, se cita un informe de marzo de 2024 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que alerta sobre la ausencia de garantías fundamentales en el país, incluyendo la separación de poderes y la libertad de expresión.
