La Defensa Civil Siria, conocidos como los Cascos Blancos, llegaron este lunes a la infame prisión de Sednaya, que estaba gestionada por el Gobierno sirio y conocida por el uso de la tortura contra los miles de presos, para rescatar a los detenidos en “celdas subterráneas ocultas”.
Al menos dos equipos llegaron esta madrugada a la prisión, al norte de la capital siria, mientras que otros tres se les han ido uniendo “acompañados por un guía familiarizado con la disposición de la prisión. Se espera que el resto de los equipos lleguen gradualmente, retrasados por las difíciles condiciones de seguridad en las carreteras y la grave congestión del tráfico”, dijeron los rescatistas que operaban fuera del control de Damasco.
Los cascos blancos han comenzado la misión en la cárcel, también para “investigar celdas subterráneas ocultas, en las que al parecer se encuentran detenidos según los supervivientes”.
