El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, propuso una iniciativa de reforma parcial a la Constitución que fue duramente criticada por los opositores y por la OEA, al plantear que se amplíe de 5 a 6 años el período presidencial, establecer la figura de “copresidenta”, que el Ejecutivo “coordine” los demás poderes del Estado o la creación de la Policía Voluntaria, acusada de ser una fuerza paramilitar.
La propuesta de reforma, que debe ser aprobada en dos legislaturas por la Asamblea Nacional, donde los sandinistas tienen mayoría absoluta, está hecha para que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, asuman el control total de los poderes del Estado y garanticen además la sucesión dinástica familiar, según sus críticos. La enmienda plantea refundar el Estado al denominarlo “revolucionario”, busca legalizar la instauración de un modelo de partido único y familiar como en Cuba, formaliza la concentración de poder, legaliza la apatridia y “constitucionaliza el Estado totalitario”, según opositores.
La iniciativa establece en el Capítulo II, artículo 132, que la Presidencia de la República dirige al Gobierno y como Jefatura de Estado coordinará a los órganos legislativo, judicial, electoral, de control y regionales y municipales. También que la Presidencia es la Jefatura Suprema del Ejército de Nicaragua, de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior.
La Presidencia estará integrada por un copresidente y una copresidenta, que ejercerán sus funciones por un período de seis años, y podrán nombrar vicepresidentes sin ser elegidos por el voto popular. Para ser candidatos a copresidentes tienen que haber residido de forma continua en Nicaragua los seis años anteriores a la elección, no haber sido declarados “traidores a la patria”, o no haber adquirido otra nacionalidad, con lo que se inhibe a los principales dirigentes de la oposición que fueron excarcelados, desterrados y desnacionalizados en febrero de 2023.La enmienda establece que Nicaragua es un Estado “revolucionario”, libre, soberano, independiente, que reconoce a la persona, la familia y la comunidad como protagonistas de la “democracia directa”, que el poder revolucionario lo ejerce el pueblo de forma directa, y el pueblo ejerce el poder del Estado a través de la Presidencia de la República que dirige al Gobierno y coordina a los órganos legislativo, judicial, electoral, fiscalía de cuentas y los entes autónomos. Propone incluir como símbolo patrio la bandera del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en el Gobierno desde 2007. Asimismo crea la Policía Voluntaria como un cuerpo auxiliar y de apoyo a la Policía Nacional que, según opositores y organismos humanitarios, son fuerzas parapoliciales y paramilitares.
