La vicepresidente de Estados Unidos, Kamala Harris, confirmó este domingo su intención de “obtener y ganar” la candidatura para las elecciones presidenciales de su país, luego de que el presidente Joe Biden decidiera declinar a su carrera a la reelección “por el interés” del Partido Demócrata y de su país. El mandatario también ofreció su apoyo a Harris, quien aún debe ser confirmada por sus partidarios en una convención nacional.
“Ha sido el mayor honor de mi vida ser su presidente. Y si bien mi intención ha sido buscar la reelección, creo que lo mejor para mi partido y para el país es que me retire y me concentre únicamente en cumplir mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato”, afirmó el mandatario, de 81 años, a través de una carta a la nación.
Minutos después, agregó que “hoy quiero ofrecer todo mi apoyo y respaldo para que Kamala sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirse y vencer a Trump. Hagámoslo”.
Luego del mensaje, la propia Harris aceptó la responsabilidad y dijo que tiene la intención de “obtener y ganar” la nominación demócrata a la Presidencia de EEUU, aunque luego de la histórica decisión de Biden solo unas pocas voces le ofrecieron un apoyo explícito.
CEDIÓ A LAS PRESIONES
Biden cedió finalmente a las presiones de su propio partido surgidas a raíz de su pobre actuación en el primer debate de la carrera a la Casa Blanca contra Donald Trump, el 27 de junio, y en el que se lo vio por momentos desorientado, una situación que avivó la polémica sobre su avanzada edad.
Aunque al principio su partido cerró filas en torno al mandatario, en las últimas semanas se multiplicaron las críticas públicas de legisladores y senadores demócratas. Cerca de 40 le pidieron que se hiciera a un lado y diera el testigo a las nuevas generaciones.
Pese a que el mandatario estadounidense se mantuvo firme y se mostró seguro y capaz de remontar la confianza perdida después del debate, en los últimos días ya había reconocido a personas cercanas que lo tenía que reflexionar.
Este domingo tomó la decisión de apartarse de la candidatura con un mensaje desde su domicilio de Delaware, donde está aislado desde el pasado miércoles cuando se le diagnosticó con covid-19.
Según fuentes de la campaña citadas por MSNBC, Biden y Harris conversaron este mismo domingo en varias ocasiones antes del histórico anuncio.
ACEPTACIÓN DE HARRIS
Minutos después de recibir el apoyo del mandatario, la Vicepresidenta publicó un mensaje de agradecimiento y confirmó que quiere ser elegida por el Partido Demócrata para enfrentarse en noviembre al republicano Trump.
“Me siento honrada de contar con el respaldo del Presidente y mi intención es obtener y ganar esta nominación”, aseveró Harris.
Además, dijo que hará todo lo que esté a su alcance “para unir al Partido Demócrata” y a la nación para “derrotar a Donald Trump”.
“Tenemos 107 días hasta el día de las elecciones. Juntos lucharemos. Y juntos ganaremos”, apuntó.
Harris ya ha aunado el apoyo de varias figuras del partido, entre ellas del matrimonio formado por el expresidente Bill Clinton (1993-2001) y la excandidata demócrata Hillary Clinton, pero otros tantos, incluido el expresidente Barack Obama, aún no mencionaron su respaldo a la Vicepresidenta.
“Nos honra unirnos al presidente Biden y mostrar nuestro apoyo a la vicepresidenta Harris, y haremos lo necesario para apoyarla”, apuntaron en una carta publicada en sus redes los Clinton.
¿Y AHORA QUÉ?
A falta de poco más de tres meses para las elecciones, el Partido Demócrata se asoma al abismo de tener que elegir a un candidato para sustituir a Biden, cuando Trump vive además un momento de alta popularidad, tras el intento de asesinato en su contra que tuvo lugar el sábado 13.
Esta es la primera vez que un mandatario se retira tan tarde en el proceso electoral y también la primera que lo hace después de alcanzar la mayoría de los delegados en el proceso de primarias.
Según las normas del Comité Nacional Demócrata (DNC, en inglés), encargado de organizar la Convención Demócrata, fijada para entre el 19 y el 22 de agosto en Chicago, tras el anuncio de Biden se celebrará una reunión de emergencia donde se establecerá el proceso para el reemplazo.
Biden tendrá una gran capacidad de determinar su sustituto ya que controla en estos momentos 3.908 de los 3.939 delegados. El presidente tiene la facultad de liberar a sus delegados para que voten con libertad a los posibles aspirantes, quienes deberán obtener el apoyo de al menos 1.976.
REEMPLAZO
El Comité Nacional Demócrata afirmó que si bien la renuncia de un candidato a la presidencia a falta de poco más de tres meses para las elecciones “no tiene precedentes”, en los próximos días el partido emprenderá un proceso “transparente y ordenado” para reemplazar a Joe Biden. Deben elegir a un candidato en su convención nacional, el 19 de agosto en Chicago.
