El activista ruso Alexandr Demidenko, que ayudó a cientos de refugiados ucranianos a regresar a sus hogares tras el comienzo de la campaña militar rusa hace más de dos años, se suicidó en prisión, según confirmaron los servicios penitenciarios.
Demidenko, de cuyo fallecimiento se tuvo noticia el lunes, se quitó la vida el pasado 5 de abril en la prisión preventiva Número 3 de la región fronteriza de Bélgorod, informó un portavoz penitenciario al portal Bel.ru. La fuente destaca que los médicos de prisiones intentaron en vano reanimar al activista, de 61 años, que no presentaba signos de violencia.
El hijo del activista había sugerido el lunes en las redes sociales que su padre se había suicidado, ya que “para una persona tan activa y amante de la libertad, la idea de un futuro encarcelamiento era insoportable”.
