Desde la Unión Europea hasta la Casa Blanca, pasando por el secretario general de la OTAN y el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski reaccionaron a la repentina y misteriosa muerte del opositor ruso Alexei Navalny que ha causado una brecha aún más profunda entre Occidente y Rusia.
La cumbre de ministros de Asuntos Exteriores del G7, con la presidencia de Italia y reunida en Munich, con el ministro Antonio Tajani al frente, expresó su “indignación” y denunció la “inaceptable persecución de la disidencia política” por parte del régimen de Vladimir Putin.
También, en una muestra de repudio a lo ocurrido y como homenaje hacia el difunto, decenas de personas se juntaron en la embajada de Rusia en Londres con carteles y al grito de consignas contra Putin.
Estas imágenes se replicaron en ciudades de todo el mundo como Roma, Barcelona, Múnich, Berlín, Lisboa y Nueva York, así como en la propia Rusia, en Moscú y San Petersburgo. Los rusos se concentraron en monumentos y plazas para rendir homenaje al difunto, aunque en estos sitios la Policía respondió violentamente y detuvo por lo menos a 400 personas en los últimos dos días.
Mientras el mundo sigue condenando la muerte de Navalny en condiciones poco claras, sus colaboradores y familiares exigen a las autoridades que les entreguen “de inmediato” el cuerpo para poder esclarecer las causas de su deceso.
Su madre, Liudmila Naválnaya, voló este sábado desde Moscú al distrito autónomo Yamalo-Nénets y, desde allí se desplazó hasta Jarp, para confrontar en persona a los oficiales de la cárcel IK-3 donde falleció.
En Europa
El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Cameron planteó la necesidad de que haya “consecuencias”. “Debe haber consecuencias. Cuando ocurren terribles atrocidades de Derechos Humanos como esta lo que hacemos es ver si hay personas concretas responsables y si hay medidas y acciones individuales que podamos adoptar”. Dijo, sin embargo, que no entraría en detalles “precipitados” ya que aún resta realizar una investigación minuciosa sobre el caso y sobre “cómo se ha tratado a esta persona”.
Añadió que, durante el encuentro con sus pares del G-7, los invitará a que adhieran a esta iniciativa y evalúen ellos también imponer nuevas sanciones sobre el Kremlin.
Olaf Scholz, el canciller alemán dijo que Nalvany pagó su valentía con la vida cuando regresó a Rusia tras recuperarse en Berlín de un envenenamiento. Jens Stoltenberg secretario general de la OTAN y alto funcionario noruego afirmó que Rusia tendrá que responder a “serias preguntas” por la muerte del opositor.
La presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen aseguró que la muerte de Navalny es “un sombrío recordatorio de lo que son Putin y su régimen”, mientras que Charles Michel, presidente del Consejo Europeo responsabilizó a Rusia de la muerte de Navalny. Roberta Metsola, la presidenta del Parlamento Europeo, se declaró “horrorizada”.
LA CASA BLANCA
La Casa Blanca dijo que, si se confirma, la muerte en prisión de Alexei Navalny, sería una “terrible tragedia”. Hablando en la cadena NPR, el asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden, Jake Sullivan, añadió que “el largo y sórdido” historial del Kremlin acosando a sus opositores “despierta reales y obvias preguntas acerca de lo que pasó aquí”.
